Y es el caso, fundamentalmente, de la Formación
Profesional.
Quiero que estos cuatro años sean decisivos para su futura
configuración en España. La Formación Profesional constituye una pieza clave
para impulsar un modelo alternativo de crecimiento económico, basado en el
conocimiento, que asegure un desarrollo económico sostenible y un creciente
bienestar y cohesión social.
La valoración social de la Formación Profesional sigue
siendo insuficiente. Las tasas de matriculación nos alejan de las medias
europeas. El sistema mantiene una cierta rigidez y ello impide su adecuado
ajuste a las demandas del mercado laboral. El sistema no favorece como debería
la formación continua, ni el trasvase de unas actividades profesionales a otras,
ni reconoce, a efectos académicos, la experiencia laboral. Ni tampoco prepara
adecuadamente a los estudiantes en la adquisición de las competencias básicas
que requiere la Sociedad de la Información y del Conocimiento, ni incentiva
suficientemente la movilidad internacional.
El nuevo modelo de crecimiento económico que España
necesita exige , ante todo, una Formación Profesional que se adecue a las
necesidades de la e conomía y del mercado laboral; u na Formación Profesional
especialmente dirigida a potenciar los sectores emergentes e innovadores, en el
contexto de la Sociedad del Conocimiento; u na Formación Profesional que integre
plenamente la formación en el sistema educativo y la formación en el ámbito
empresarial y laboral; es decir, que acredite, reconozca e integre la
experiencia laboral y la formación reglada , y compatib ilice la formación y el
trabajo; u na Formación Profesional polivalente, que prepare a los estudiantes
para una sociedad en continuo proceso de cambio e innovación , y que integre
plenamente la enseñanza de id iomas y de las tecnologías de la información y del
conocimiento; u na Formación Profesional que favorezca la fo rmación a lo largo
de la vida y u na Formación Profesional que favorezca la movilidad, nacional e
internacional, y que se inserte plenamente en el contexto europeo.
Es urgente hacerlo, quizá lo más urgente. Po r ello, antes
del mes de agosto el Gobierno aprobará la “ hoja de ruta ” de la reforma de la
Formación Profesional , que presentarán los Ministros de Educación y de Trabajo
y que guiará la actuación de toda la Administración a lo largo de la Legislatura
, en un marco de colaboración con las Comunidades Autónomas.